lunes, 31 de octubre de 2016

SIN PRISA PERO SIN PAUSA. ¿TERRORES NOCTURNOS O PESADILLAS?

¿Pesadillas o terrores nocturnos...?

- Buenas noches hijo, que descanses, hasta mañana. 
Y a las 04:30 de la noche... Tu hijo de dos años se despierta por primera vez asustado. ¿Qué es lo que ha pasado...? Su primera pesadilla.

Pero ese mal sueño se puede manifestar de otra forma: grita, se agita, se mueve... Pero al llegar los padres para calmarlo, no los reconoce... ¿Qué es lo que le esta pasando al niño? Es un terror nocturno.

En los dos casos hay que tomárselo con calma porque son sucesos inofensivos, pero que se tratan de formas diferente, y hay que saber como trata a los niños para que puedan volver a conciliar el sueño.

La forma para distinguirlos es que:
- Las pesadillas se producen en fase del sueño llamada REM, suele ser al final de la noche.
- Los terrores nocturnos son en la fase NREM, y suele coincidir con el inicio de la noche.
- Con las pesadillas, cuando llegamos los padres a la cama del niño, este se calma de forma paulatina.
- Con los terrores no reconoce a nadie, aún con los ojos abiertos o sentado en su cama. A la mañana siguiente no se acordará. Otra característica de los terrores es el exceso de sudoración.

Como actuar ante unos u otros: 
- Con un terror nocturno. Lo mejor es no intervenir, vigilarle para que no se haga daño con algún objeto cercano, pero sin despertarlo. Suele durar entre 5 y 15 minutos,y una vez termine, lo normal es que siga durmiendo con  total tranquilidad.
- Con una pesadilla, los niños ven como algo real lo que están soñando, y necesitan de sus padres para calmarse.
- Con los terrores los niños no son conscientes de nada y tampoco lo recordaran a la mañana siguiente.

Qué hacer al llegar a su cama?
- Con una pesadilla lo mejor es sentarse en su cama, abrazarle e ir calmándole con una voz suave, contándole lo que ha pasado y dejándole que él te lo vaya contando poco a poco. Después ve alejándote, primero en una silla cerca de la cama y ve yéndote de la habitación hablándole para sentir tu voz tranquila, y así pueda volver a dormirse. Si al día siguiente recuerda la pesadilla intenta contarle que no fue real, que te cuente todas las veces que sea necesaria la pesadilla, y que vea que el final del sueño fue que tu estabas a su lado al despertar. Así lo verá de otro modo, ya que el final lo conoce y es feliz. Y no que se quede con el recuerdo de lo que soñó.

- Con los terrores nocturnos, ve a ayudarle para que no se haga daño pero sin intervenir, y a la mañana siguiente ni se lo menciones porque para él será como si no hubiese pasado nunca. 

Pero porque se producen unos u otros?
- Las pesadillas pueden ser por diversos motivos: que no haya descansado las horas necesarias para un niño; que el niño esté viviendo alguna situación de estrés o ansiedad, puede ser un cambio de casa; o que haya visto algo que que le haya producido un  gran impacto, por ejemplo en la tele. Las pesadillas no se pueden prevenir, lo único que podemos hacer es vigilar su entorno y mantener sus rutinas fijas todo lo posible.
- Para los terrores nocturnos todavía no se ha encontrado su causa. Aunque hay profesionales que creen que hay una base genética, pero lo cierto es que no existe una explicación médica aceptada por todos. 
Tanto pesadillas como terrores irán desapareciendo poco a poco, sin necesidad de ninguna intervención. 
Alrededor de los 6 años la mayoría de los pequeños dejarán de sufrirlas.

(La información proporcionada es de D. Luis Miguel Lebrusán, psicoterapéuta infantil de Aprende y Más, y Dr. Gonzalo  Pin, director de la Unidad del Sueño del Hospital Quirón de Valencia.)

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